La crisis pone gran presión en la sociedad venezolana. El problema es más allá de turbinas, generadores, transformadores y líneas. Es una metástasis que clama un cambio político.
No hay suficiente electricidad para todos y en promedio 20 estados están afectados a diario por la incapacidad y desidia de las autoridades eléctricas de la nación, que se empeñan en mentirle al país con sus burdas matrices de opinión del "excesivo crecimiento", "el gran derroche de los usuarios" y "18 mil megavatios disponibles". Se habla de "premios y castigos". Premios para los culpables y castigos para usted la víctima de este desastre.